9
Ingrid / 2020
24/Mar/2020
En tiempos cuando te sientes impotente, cuando el futuro es incierto y las posibilidades (de lo que sea) son pocas, llega Peter Bjorn and John para levantarnos el mucho o poco ánimo que nos deja la ansiedad del encierro. Sí, el trío sueco de indie pop viene a salvar el día con historias diversas sobre cómo encontrar color en un mundo gris.
“Music on the windscreen of my dreams. Music in the dark end of the street. Every time there's music it's gonna be all or nothin' at all”. Así empieza el recorrido con “Music”, un beat pegajoso y voces deliciosas que no solo te calman, sino te invitan a alegrarte.
Acto seguido escuchas un ritmo familiar. “Reason To Be Reasonable” inicia con una percusión casi idéntica a la de “Young Folks”, un guiño para que no olvides de dónde surgió todo esto y hacia dónde va. Una canción pop para las parejas maduras con corazón vibrante. El optimismo está en lo más alto.
Ahora llega “Drama King”, el sencillo más reciente, con una de las mejores líneas de bajo de lo que va del año. Nos da una vuelta repentina a una oscuridad intrigante, no lo suficiente para alejarnos de la paleta de colores brillantes, pero sí para mostrarnos a un personaje tóxico, ese que siempre aparece en los días soleados.
“Rusty Nail” nos cautiva con otro tímido momento de oscuridad con tintes de optimismo: “I knew something but it’s all wrong. I had answers but they’re all gone. But I keep working on it, I can’t stop and now it’s all my life”, en una clásica melodía indie.
“Endless Reruns” nos regresa al sendero del dreamy pop con una letra que nos da esperanza y un sonido que nos recuerda los himnos setenteros de The Byrds. “Idiosincrasy” da otra vuelta sorpresiva de nueva cuenta con ayuda del bajo. Inquietud, suspenso, el sonido que nos viene a la cabeza cuando caminamos por un pasillo oscuro.
“Out of Nowhere” nos transporta a los 80 de The Cars, a ese pop que sigue siendo tan actual como hace 40 años. “Simple Song of Sin” es otra de las joyas de este álbum. Inicia con otro guiño ochentero que nos recuerda a The Cure para después tomar su propia identidad.
“A Week-End” y “On The Brink” nos regalan otro coqueteo con el pasado, ahora más hacia The Beatles para cerrar con broche de oro y pedirnos delicadamente que nos dejemos llevar.
Peter Moran, vocalista y guitarrista de la banda describió Endless Dream como la luz en la oscuridad. ¡Voz de profeta! Cuánta razón tenía... Al crear este álbum y definir su fecha de lanzamiento era imposible que supieran el momento en el que el mundo se encontraría, pero sí es un hecho que querían regalarnos todos los colores posibles para pintar un presente más optimista.
Hoy, Peter, Bjorn and John nos obsequian esa luz que tanta falta nos hace para navegar por la neblina de la incertidumbre, del home office, del encierro.
7
Buh Records / 2020
20/Mar/2020
Son muchas las historias y cuentos que a lo largo del tiempo han intentado ilustrar los sucesos ocurridos en tiempos donde mujeres eran perseguidas y capturadas, acusadas de ser brujas y practicar la hechicería. Relatos increíbles y espeluznantes que hoy en día parecen inverosímiles o sacados de contexto, cuando la verdad es que fueron totalmente reales y de una crudeza inaudita. Sin embargo, pocos son los registros sonoros que supieron proyectar de forma eficaz tales acontecimientos. Uno de ellos es Salamanca, el nuevo disco de Sexores.
Para empezar, y a diferencia de East/West (2018), el nuevo lanzamiento es mucho más oscuro y pretencioso. Una mezcla exquisita de dream pop, con un denso darkwave y retazos de shoegaze que, en conjunto, confeccionan diversos ambientes y climas. Por momentos lúgubres y sombríos, por otros, desolados y agobiantes. Es la idea: hacer sentir incómodo, en el mejor de los sentidos, a quien lo escuche. Todo condensado en 43 minutos.
El proyecto es complejo y exhaustivo. Resulta el producto de un trabajo de investigación intenso con un concepto claro detrás. También surge como un espacio para jugar y experimentar. En tracks como “Posism + Tiraclaurism” o “Death by Burning”, el uso de sonidos divergentes y extraños toman protagonismo para acentuar la sensación claustrofóbica de ansiedad, lo que causa cierto repelús intencionado.
La primera mitad de Salamanca sirve de calentamiento para adentrarnos en una segunda parte más intensa y pesada. La majestuosa “Madre”, con su piano solemne, junto con su antítesis en cuanto a lo rítmico “The Depressing Sounds of the Witch”, conforman la parte instrumental más sólida y contundente del LP. “Mistress of the Marble Hill” no se queda atrás, siendo la canción más larga, con una infinidad de texturas que nos dan un respiro del sofocante viaje que Sexores propone.
El espíritu del álbum está sintetizado a la perfección en su llamativa portada. Una mano monstruosa y negra que parece acariciar el cuerpo pálido y desnudo de una joven para arrastrarla a lo más profundo de una densa oscuridad. El misticismo y el dark de las letras en contacto con la pulcritud del sonido indiscutible que la banda supo construir.
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