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Sigur Rós: Los Riesgos del Autodescubrimiento

Sigur Rós: Los Riesgos del Autodescubrimiento
Sigur Rós: Los Riesgos del Autodescubrimiento

XL Recordings / 2013

Artista(s)

Sigur Rós

Después del confuso Valtari en 2012 donde las atmósferas y pasajes introspectivos creados por los islandeses fueron lentos y monótonos, Sigur Rós se deshizo de su tecladista Kjartan Sveinsson y regresa como trio en Kveikur, su más reciente experimento nórdico.

El disco comienza con agresividad y actitud. La oscura "Brennisteinn" – primer sencillo – se presenta con un feedback y sonido industrial digno de Trent Reznor para dar entrada al característico lamento glacial de Jón Þór Birgisson y a las capas experimentales de Sigur Rós. Le sigue una excelente pieza – tal vez la mejor – llena de percusiones y melancolía en “Hrafntinna”. El segundo sencillo, “Ísaki”, pasa inadvertido y será recordado por ser groseramente monótono.  “Yfirborð” suena a Radiohead en su faceta más experimental y electrónica. “Stormur” tiene pasajes oscuros, capas de guitarras con arco y otros instrumentos de cuerda pero su problema recae en la falta de emoción en la pieza. La que le da título al disco es otra pieza seudo industrial. Bláþráður" es el soundtrack y retrato perfecto de una Escandinavia fría, gris y agresiva. La batería digna de una marcha glacial en “Rafstraumur" nos deja la esperanza que aún Sigur Rós puede arriesgar y finalmente la nostalgia y genialidad minimalista se personifica en un piano con “Var”.

Para los devotos, la edición especial cuenta con dos tracks adicionales: "Ofbirta" y "Hryggjarsúla" que superan en emoción y melancolía a varios tracks de la edición básica.

¿Cuál es el problema? Sigur Rós nunca ha sido para todos y nunca lo será. Su obra requiere atención, dedicación y gusto por la experimentación sonora. Los que logran descifrar su mensaje de lamentos escandinavos, encuentran a una banda propositiva pero que se ha estancado, no ha avanzado y no ha arriesgado lo suficiente como anteriormente lo hacía; Kveikur enderezó el barco pero le dio una dirección borrosa y llena de neblina a los islandeses. La producción del disco es excelente, la portada es sugerente y agresiva, su ejecución es magistral pero la emoción que la música nos provoca en ésta entrega, es la que por momentos se desvanece.

El problema con reseñar discos de Sigur Rós reside en la reinterpretación y ambigüedad que se le puede dar a cada pieza a través del tiempo. Muchas de sus reseñas son ultrajadas y profanadas con clichés y argumentos a favor de la experimentación y la complejidad de su música pero olvidan lo más importante: que Sigur Rós solía emocionarnos con obras completas como en el 2002 y la genialidad que fue ( ) y no sólo con pinceladas de nostalgia como lo hacen actualmente. Su problema actual radica en la falta de innovación, reinvención y aventura en su música.

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Disclosure: la electrónica británica se reinventa de nuevo

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Artista(s)

16/Jun/2013

Disclosure

Settle

PMR Records

2013

Al menos distingo tres aspectos relevantes a propósito de uno de los debuts más notables de lo que va del año: 1) La juventud de la pareja de hermanos que integran el proyecto. 2) La manera en que regresan a subgéneros ya conocidos de la electrónica reciente que procede del Reino Unido; y 3) La gran calidad de las piezas que han registrado, en las que abundan colaboraciones vocales. Vale la pena ir repasando uno por uno.

1

Cada vez es más usual encontrarnos con talentos precoces. Hoy por hoy tenemos en un lugar privilegiado a James Blake, quien apenas en su veintena ha madurado su potente soul digital, y a Nathan Fake, cuya crepitante e intelectual expresión de la electrónica ya refulgía cuando a los 19 años editó Outhouse. También andan por allí proyectos como Totally Enormous Extint Dinosaurs y Perfume Genius, encabezados por auténticos mozalbetes de enorme calidad y breve edad.

A esta cofradía se suma Disclosure, que ha ido dosificando una buena cantidad de sencillos y EPs antes de debutar con álbum completo. De tal suerte que Howard Lawrence, el menor de ellos, ya andaba en los circuitos de mayor prestigio cuando tenía 16 años. La aparición de Settle lo recibe con 19, lo que sigue siendo poco. Impresiona que en tan escaso tiempo hayan llegado a un nivel técnico tan notable, que tengan tal claridad de conceptos y que hayan asimilado tanta música distinta. Lo que se enfatiza al saber que Guy, el otro hermano, tiene apenas 21 años.

2

Comenzaron como exponentes noveles del dubstep, pero le inyectaron un toque house; buscaban darle cierto brillo antes que quedarse sumergidos en las profundidades oscuras y lóbregas del estilo. Pero especialmente en la escena inglesa, los sonidos van mutando con rapidez; hay gran voracidad por hallar y construir lo nuevo, muchas veces a partir de lo ya conocido. Disclosure destaca por retomar y combinar elementos del deep house, que en Nueva York encumbraran Masters at Work, con el 2step y un poco del U.K. Garage más accesible.

Tal parece que los círculos de la dialéctica musical cada vez acortan más sus ciclos y se reciclan movimientos que no tienen tanto en haber dejado de ser el hype del momento. Se nota que ambos chicos tienen un respeto importante por ese gen de R&B que subyace en todas estas músicas, no niegan que sus raíces y conservan su estirpe, así sea catapultada hacia el futuro.

3

La estrategia elegida por Disclosure contempla la elección de un puñado de vocalistas invitados. Tal decisión ayuda no sólo a ampliar los registros sino a la aceptación que los temas puedan recibir pues les inyectan buenas dosis de pop. Settle no será un disco temeroso de llegar hasta el gran público, de hecho, ya está teniendo una calurosa recepción. El impulso ha venido gracias a “White noise”, en la que canta Aluna George, y que es un himno para la pista. Pero ahí no para la cosa; en “Confess to Me” está esa dama tan consentida por la hipster nation que es Jessie Ware y para “You & Me” fueron a las grandes ligas y sumaron a un figura como Eliza Doolitle.

Los hermanos Lawrence no se anduvieron por las ramas, insertaron a otro crooner de última generación como Jamie Woon en “January”, e hicieron posible que el vocalista de Friendly Fires, Ed Macfarlane, luciera su arte en “Defeated No More”.

¿La vanguardia fagocitando a lo comercial? Por supuesto. Aquí pervive ese ánimo de electrónica underground con un desfile de personajes amados por las revistas de tendencias y las pasarelas. ¿Es algo que se le puede reprochar a Disclosure? Para nada. Tomando en cuenta que el resultado es de alta calidad, muy variado en las afluentes de las que abreva y 100% efectivo para lo que fue creado: el disfrute corporal y dancístico.

Aquí dos sencillos del nuevo material:

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