7
Domino Records / 2017
13/Abr/2017
Al terminar una relación, todos tenemos diferentes maneras de desaguar la tristeza; ya sea a través del llanto, salir de fiesta, culpar y evidenciar a quién nos rompió el corazón, etcétera. Algunos otros canalizan esta energía y la transforman en música.
Casos como este último hay muchos, uno de los más recientes es el nuevo álbum homónimo de Dirty Projectors. La agrupación ha pasado por diversas alineaciones y, ahora, el líder, David Longstreth decidió trabajar por su propia cuenta tras finalizar su relación con Amber Coffman.
De entrada, este trabajo es un parteaguas respecto del material previo, Swing Lo Magellan (2012). El material se caracterizó por tener, en su mayoría, bases acústicas o folk con mínimos elementos de electrónica.
“Up in Hudson” es una de las canciones más significativas en esta nueva entrega. Reúne pegajosas percusiones y pesados sintetizadores, mientras escuchamos un breve resumen de la historia de amor del protagonista. Aunque discreta, se nota la presencia del uso de modificadores de voz (tal como lo han hecho James Blake y Bon Iver).
Kanye West, es referenciado en la canción y ha sido citado por el mismo Longstreth como inspiración. En melodías como “Keep Your Name” y “Death Spiral”, podemos escuchar a David haciendo un tipo de rap
“Little Bubble” tiene un melancólico arreglo de cuerdas, el cual aprovecha el vocalista para relatar cómo sus sueños no tienen ningún significado. Más adelante, en “Ascent Through Clouds” nos describe cómo es que debido a su soledad se unirá a las constelaciones en los cielos.
“Cool You Heart” tiene un súper combo. Es formado por la composición de Solange Knowles y la encantadora voz de D∆WN. La composición es llevada a ritmo caribeño y, da como resultado, la mejor canción en este disco.
Más allá de la ruptura amorosa de la vocalista principal con el fundador de la agrupación, y de la exclusión de los demás miembros para esta producción; el producto final fue, más que cumplidor. El álbum Dirty Projectors nos muestra el lado más apasionado de la banda. La única pregunta que tendría cabida en esta situación es ¿qué viene en el futuro para Dirty Projectors?
7
Polyvinyl / 2017
13/Abr/2017
Xiu Xiu es una banda que se ha mantenido brillantemente predecible por casi 15 años. Paradójicamente, por mantener impredecible su paladar musical. Después de estar en el espectro underground durante sus primeros tres discos de estudio; La Forêt (2005) los catapultó al estrellato independiente. Ello, gracias a la unión de instrumentación clásica, estructura surrealista y tratamiento más directo de temas como la política y, el amor.
Tras haber trabajando con material de covers exclusivos de Nina Simone y homenajes a la música de Twin Peaks; Jamie Stewart y compañía regresan a las andadas con FORGET. Se atreven a meterse en aguas más pop y juegan con el concepto de volverse, (¡!) mainstream.
¿A qué me refiero con esto? El orden del tracklist y el arreglo de las canciones remite a los estatutos que encontramos típicamente en discos como los de AlunaGeorge, Alpines o hasta en los de Imagine Dragons. - Es como si todos ellos grabaran en un manicomio; el ruido y los instrumentos entran y salen, creando bullicio por todos lados-.
FORGET recuerda un poco a lo que hicieron sus compañeros de camino, Deerhoof en The Magic (2016) o, en menor medida, Animal Collective, en Centipede HZ (2012). Se atrevieron a restarle el lado experimental a su estilo para hacerlo más accesible. Considero que no hay que tener miedo a querer ejecutar cambios, ya sea para buscar mayor apertura entre las masas o por el mero hecho de probar nuevos derroteros.
Antes de que piensen que la voz -excesivamente melodramática- de Stewart va a empezar a entonar algo como “Viva la Vida” para abrazar las tendencias electrónicas que aman adaptar los grupos “alternativos”; su arranque nihilista, lépero y agresivo en “The Call” (tema de apertura) disipa las preocupaciones y da tranquilidad. Bueno, una sensación cercana a “tranquilidad”, o cualquier cosa equivalente a ella que pueda existir en el trastornado mundo de Xiu Xiu.
"Wondering", su intento de sencillo bailable, nos invita a burlarnos de esa tendencia comercial -ya cliché- que termina por restarle credibilidad a otros actos. ¡Vamos!, es lo más cercano a un sonido para estaciones de radio, tiendas de ropa o cafeterías que la banda ha tenido en toda su carrera. Y es, indiscutiblemente, adictiva.
Sin embargo, a medio recorrido sonoro, Stewart parece preguntarse “¿qué diablos estamos haciendo?” y, retorna a su zona de confort, con “Hey Choco Bananas”, “Jenny GoGo” y “Forget”. Regresan los beats ensordecedores, gritos de alma en pena, vientos y cuerdas que no temen chocar entre sí. No está mal, los temas son agradables pero, parece que la banda temía sacrificar todo demasiado pronto y dejan el experimento a la mitad. Mantiene una sensación de “pudo haber pasado algo increíble” en esta transición. O, ¿todo era parte del juego?
¿Cuál es el objetivo de este álbum? ¿Hacernos pensar, por un breve y bello momento, que Xiu Xiu podía hacer música para presentarle a tus papás? ¿Musicalizar una agradable velada para luego movernos el tapete? Con ellos nunca se sabe. Después de 10 discos de locura versátil e inesperada, ése es el punto: no hay certezas.
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