9
Rough Trade Records / 2019
03/Jul/2019
El rock está durmiendo, dicen algunos. Otros afirman que algo se está cocinando desde las entrañas del género. Unos más están convencidos que una nueva propuesta musical salvará al rock de su coma. Todos tenemos la esperanza de que vuelva más fuerte que nunca.
Schlagenheim de black midi alimenta nuestras ilusiones con un caos tan hipnótico como revelador: el rock tiene a la experimentación de su lado.
El debut de esta banda londinense abre mostrando todas sus cartas. No hay engaños, ni vueltas de tuerca. Un riff poderoso despierta todos tus sentidos, mientras que la voz de Geordie Greep se coloca como una de las más peculiares de la actualidad. “953” es el nombre de este primer track que nos avienta directamente al caos, con algunas pinceladas melódicas que no permiten que sea un ruido descontrolado.
“Speedway” inicia mucho más tímida, pero no menos efectiva. La batería de Morgan Simpson empieza a ser factor. Sutil y refrescantemente precisa. En “Reggae”, la voz de Greep vuelve a ser protagonista llevando la batuta, pero las guitarras empiezan a meterse poco a poco mientras el ritmo va acelerando, convirtiéndose en el soundtrack de una tétrica narración.
“Near DT, MI” lleva la misma línea, en su mayoría altisonante con algunos momentos reservados, como un fuerte viento que azota tu cara: no puedes controlarlo, es demasiado, pero no quieres quitarte. Sientes el caos, la agresividad, y empieza a volverse adictiva.
“Western” parte el álbum, no solo en tiempo o en canciones, sino también en el ritmo. Nuestro recorrido sónico tiene un descanso por un momento, con una voz más melosa, algo mucho más esotérico e incluso hasta setentero. Ocho minutos que son todo un viaje por las diferentes caras de black midi y su experimentación. Cada instrumento tiene su momento revelando lo que posiblemente venga en el futuro para la banda.
“Of Schlagenheim” es probablemente la más experimental. Nos lleva a un ambiente etéreo para golpearnos con un bajo espectacular. “bmbmbm” puede recordar un poco los riffs de Liars. La voz de Greep se mantiene agresiva y desesperada, misma fórmula utilizada en “Years Ago”.
“Ducter” cierra el material dejando en nuestra memoria todo lo que black midi puede hacer: un caos delirante sorpresivamente cautivador.
Si bien, no podemos considerarlo un disco redondo, el álbum en su totalidad abre una puerta a la experimentación bien encauzada, sin necesidad de jugar con sonidos en tendencia, ni apelar a la nostalgia, ni realizar colaboraciones eclécticas. El rock es simple, su experimentación también debería de serlo.
black midi no solo nos da un álbum, nos da la inquietud de querer saber cómo nos sorprenderá el futuro. Se está cocinando, el rock se está preparando no solo para volver más fuerte, sino para pegar dos veces.
7
Flightless / 2019
03/Jul/2019
Es verdad que el rock no es el género más relevante y comercial que existe en nuestra era, pero si algún sello discográfico lo está manteniendo vivo y refrescante es Flightless Records. Y no lo digo solo porque sea el hogar de toda la discografía de King Gizzard & the Lizard Wizard. Evidentemente, es una de las razones, pero al final son parte de una selecta familia de agrupaciones que representan la evolución de un sonido que muchos que están casados con los clásicos afirman que está en decadencia y el nuevo álbum de Stonefield llamado Bent es una satisfactoria demostración de esto.
Con la ayuda de Stu Mackenzie y Joey Walker en la producción, este nuevo material compuesto por las hermanas Findlay termina por ser una grandiosa adición a su repertorio en donde se dan a notar elementos electrónicos y de doom diferenciándolo de sus otros trabajos. De hecho, algo que realmente me resaltó alrededor del álbum fue la ejecución de los teclados por parte de Sarah, pues en temas como "Sleep", "Dead Alive" , "66" y "People" por mencionar algunos, (pues es algo recurrente en todo el álbum) es algo que se distingue mucho más y logra otorgar un gran beneficio diferente a lo que podría hacer un solo de guitarra sin quitarle mérito a esta, que sigue ahí manteniendo la energía y pujanza que caracteriza a un género como el doom. Esta combinación brinda una experiencia más agradable y digerible.
Me parece relevante mencionar que el álbum fue grabado en vivo en un transcurso de cinco días, pues es algo que realmente se traduce en tus oídos. Es una escucha que se siente orgánica y bastante cálida que termina por agregarle a la experiencia pues va muy bien de la mano con el rock en general. Así como el argumento para renacimiento del vinilo.
Respecto a las letras de Bent, se siente una energía nostálgica y melancólica. En cortes como "Dignity", "Woman" y "Shutdown" se tocan temas que se basan en experiencias e historias por parte de la agrupación en donde traducen de una forma muy acertada esa energía en la música. Nunca he sido tan entusiasta sobre la voz de Amy, pero me parece que funciona bastante bien como parte de Stonefield y esas canciones me lo recuerdan, además de que su trabajo como baterista me parece muy bueno. También le suma que siempre he sido muy fanático del combo baterista/cantante.
Al final Bent termina por ser un álbum que logra ser bastante amigable para los escuchas más casuales del rock, pero en ningún momento le quita ningún atributo que pueda ofrecer un bueno doom. Una pieza que resalta dentro de otros lanzamientos del género y también representa una gran adición su repertorio.
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