7
Jagjaguwar / 2020
01/Sep/2020
Las sorpresas en estos tiempos turbulentos son más que un regalo de vida y más tratándose de música nueva. Angel Olsen nos sorprendió con Whole New Mess, LP que da continuidad a su carrera discográfica y sucede al enigmático y sonoro All Mirrors (2019). Ahora, la músico y cantante de St. Louis experimenta un nuevo camino, o quizá se trate de un escapismo de la realidad que nos supera.
No tanto en solitario, ella se acompaña de su propia voz y su guitarra eléctrica en crudo desde Masonic Temple en Asheville, para reversionar algunos de tracks de su álbum predecesor: “(New Love) Cassette”, “(We Are All Mirrors)”,“(Summer Song)”, “Lark Song”,“Tonight (Without You)”, “Chance (Forever Love)” y “What It Is (What It Is)” y dar vida a nuevos sencillos que no dejan de sorprender por su intimidad y que fueron revelados antes del lanzamiento de Whole New Mess: “Waving, Smiling” y el homónimo per se.
Sobre el homónimo, la artista americana expresó en entrevista con Pitchfork Music. “La canción fue escrita justo antes de que comprara mi casa y antes de que realmente pudiera procesar mis emociones. Para mí, 'Whole New Mess' se trata de una adicción, no necesariamente solo al alcohol, sino a sobrellevar la situación al irse todo el tiempo y nunca apegarse demasiado”.
En esencia, la letra de la canción revela la impotencia de querer hacer un cambio que, se va postergando con el tiempo y va creando desastres tras el infinito intento. A su vez empata con la realidad de muchas personas en el mundo.
Recuerdo a una Angel Olsen tocando en Corona Capital (2017), conquistando oídos y disfrutando de la compañía de una banda de estudio en el escenario, luciendo un vestido amarillo canario. Su elegancia permanece, pero ahora se le nota más madura, más introspectiva y melancólica. Ella misma afirma que su cuerpo no es el mismo y ha pagado el precio de la tiroides y sus diez años de vida artística. “Back Home”, canta al final de la canción, y es una sentencia para muchos de nosotros que, tras la tormenta del COVID, regresamos a casa para reencontrarnos y reivindicarnos como seres humanos.
En cuanto a “Waving, Smiling”, el segundo sencillo del álbum, Olsen profundiza sobre levantarse de una caída amorosa, quizá sobre una con ella misma; llevándola sobre las olas del miedo e incertidumbre hasta llegar a los rayos del sol que la salvan de su oscuridad femenina.
Aunque no es propiamente una obra novedosa, Whole New Mess no solo es la radiografía de All Mirrors, sino también el reflejo de un alma desnuda que busca una vez más recuperar sus capas hasta llegar a la carne y no solo huesos.
10
Meridian Brothers / 2020
01/Sep/2020
Cero 39, Bomba Estéreo, Mitú, Romperayo, Frente Cumbiero, Systema Solar, Milmarías, Puerto Candelaria son algunos de los muchos grupos que decidieron darle una actualización a la cumbia colombiana, Meridian Brothers también forma parte de esa generación, pero que por su naturaleza experimental se encuentra muy alejada de la gran mayoría de sus congéneres, quienes decidieron irse por la parte más pop.
Irse al lado pop no es para nada malo pues la cumbia es popular, es del pueblo. Pero Meridian Brothers se arriesgó lo suficiente para no ser una banda de discoteca, ellos forman parte del grupo más subversivo de la nueva cumbia colombiana: El Ombligo, Metropolizón, Los Pirañas, Espeis Broders, Papaya Republik, quienes tienen sonidos más anárquicos, llevados al jazz, al punk y a la música de experimentación.
En fin, Meridian Brothers están de vuelta con nuevo material de cumbia experimental, cumbia avant-garde, cumbia libre, para abrir la pista con un poco de baile psicodélico o interpretativo.
En todos los discos de Meridian Brothers es muy visible la influencia de Devo -gran banda de la que aún muchos fans esperamos verlos en vivo algún día en México- pero en esta entrega se nota mucho más, desde que empieza “Los Golpeadores de la cumbia” sus sonidos electrónicos, nos suenan a los sintetizadores de “Gut Feeling” y guitarras muy “Shrivel Up”.
Incluso cuando suena “Cumbia del Pichamán” cover de “Son of a Preacher Man” nos hace recordar el famoso y alocado cover que Devo hace a “Satisfaction” de The Stones en su disco debut.
Bueno, pero la comparación con Devo no es para nada una queja, eso precisamente le da un toque muy satisfactorio a Cumbia Siglo XXI, porque al agregar arpeggios de sintetizadores al estilo Mark Mothersbaugh le dan ese toque de ensoñación al disco, algo así como una cumbia onírica.
Conforme van pasando las canciones, nos damos cuenta muy fácilmente que el muy querido noise que los fans de Meridian Brothers escuchábamos y adorábamos en sus primeros discos ha desaparecido casi por completo, de hecho podemos decir que este es su disco más pop de toda su carrera. Pero claro, pop según los parámetros de Meridian Brothers, aun así muy lejos de ser un disco tipo ChocQuibTown. Cumbia Siglo XXI sigue siendo oscuro y no tan fácil de escuchar.
Otra cosa que también nos damos cuenta es que, entre patáforas y letras que no parecen tener sentido, encontramos un montón de denuncias profundamente políticas, agresivamente lanzadas hacia la gente en el poder, ya sea en Colombia o cualquier gobierno al que le ajusten esas acusaciones.
Porque ya estamos hartos y, además, es ya tradición de la música de baile acusar a sus gobiernos por corruptos e incompetentes, como ejemplo tenemos a todos los artistas de la Fania.
No nos extendamos, terminemos esto volviendo a afirmar que Cumbia Siglo XXI suena como si bailaras cumbia en tus sueños.
Desde “Los Golpeadores de la Cumbia”, pasando por “Cumbia de la Igualdad”, recorriendo la sincopa de “Cumbia De la Fuente”, sacudiéndose con la “Cumbia de la Amistad”, levantando los puños con “Cumbia Totalitaria” y pintándose el alma de rojo y negro con la “Cumbia de los Proletarios” flotamos sin parar durante 41 minutos en un glitch que suena a cumbia.
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